El estado de ánimo en los chicos va a tener una gran influencia en su comportamiento, el cual también dependerá en gran medida por el ambiente que lo rodea.

 Los chicos manifiestan sus emociones de manera espontánea es común ver pequeños que ríen a carcajadas, como lo es ver cómo a medida que crecen algunos van perdiendo esta capacidad, y son cada vez menos los momentos en que se muestran alegres.


En esto contribuyen en parte importante los adultos, ya que muchas veces prestan más atención a los chicos cuando están tristes, enojados y de mal humor. Así como es importante tomar en cuenta estas emociones, es necesario también reforzar los momentos en que los niños expresan alegría y están de buen humor. Generar espacios de diversión, compartir experiencias placenteras y momentos de diversión con los niños, es otra tarea que los padres deben procurar hacer todos los días.

 La manifestación del humor varía con la edad

 Cuando el adulto se acerca y le sonríe a un bebe en sus primeros meses, los bebés se ríen por imitación y luego aprenden a reír a carcajadas. A medida que crecen, comienzan a encontrar divertidas ciertas cosas, y entonces aplican el conocimiento que tienen de la facultad de reírse y logran hacerlo.


Estrictamente “el humor” aparece a los dos años de vida, cuando puede comprender que algo inesperado ha sucedido .Los expertos señalan que el humor juega un rol fundamental en el desarrollo intelectual. Un niño que aprende a ver lo absurdo de una situación o la forma inesperada en que termina otra, como ocurre en los chistes, está desarrollando su inteligencia abstracta y emocional.

 Es recomendable estimular el desarrollo del buen humor en cada una de las etapas de los niños, siendo esto una manera de asegurar en cierto modo que cuando grandes sigan haciéndolo.

 La actitud familiar frente al como se enfrentan las distintas situaciones es de fundamental importancia para la incorporación de hábitos de conductas relacionados con la expresión del buen o mal humor.

 Fortalecer la expresión de la alegría mediante la sonrisa como manifestación de optimismo y señal de que se disfrutan los propios logros, y también como una manera de enfrentar con esperanza las situaciones negativas.

 Es importante darles a los chicos mensajes coherentes de actitudes de vida que le permitan valerse de cosas simples para resolver dificultades. Desarrollando en los hijos la capacidad de disfrutar de los pequeños detalles.

 El aprender de disfrutar de pequeñas cosas, como mojarse con la lluvia, tomar algo fresco cuando hace mucho calor, darse una ducha caliente en un día frío ayuda a encontrar en esas mismas cosas recursos útiles para afrontar frustraciones en la adolescencia y en la edad adulta.

 Cuando un chico se caracteriza por su mal humor y en consecuencia por un comportamiento inadecuado, debemos pensar que algo no está funcionando bien en su vida.

Es un síntoma detrás del cual se esconde algún conflicto, problema o preocupación, es la manera que encuentra el chico para expresar que algo le esta pasando, llamando la atención por medio de su mal humor.

 El mal humos puede ser un síntoma de tristeza que combinados con otros síntomas podría esconder una depresión.

 Debemos estar atentos a que si un niño está triste no tiene necesariamente que estar deprimido. Pero, si este estado de ánimo depresivo o la tristeza interfiere en la actividad social, en la vida familiar y escolar o con el interés por las cosas, podemos estar ante una depresión infantil.

 El mal humor en la primera infancia generalmente esta asociado a la necesidad de demostrar el querer satisfacer una necesidad real.

Los niños pequeños no cuentan con las destrezas del lenguaje para expresar lo que quieren o necesitan y entonces se comportan mal por estar cansados o con hambre.

 

Primera Infancia

Segunda Infancia

v     Se siente enfermo

v     Falta de contacto con la madre

v     Estuvo muchas horas alejado del cuidado de sus padres

v     Cambios (mudanzas, destete, dejar el chupete, separación de los padres)

v     Está muy emocionado

v     Se siente aburrido o frustrado

v     Tienen que esperar demasiado en la sala de espera de un medico o en la parada de un colectivo

 

v     temor de estar con desconocidos

v     problemas con los pares, ya  sean amigos o compañeros del colegio

v     conflictos con un docente

v     exigencias del colegio

v     fracaso escolar

v     estrés o emociones fuertes

v     necesita sentir control y poder

v     necesita atención

v     muchos cambios al mismo tiempo

 

 

Las conductas características de mal humor son:

 

Llanto, caprichos, agresividad, descontento, desgano, falta de interés, malas contestaciones.

Cuando observamos en un chico actitudes de mal humor, es importante evaluar la frecuencia de ese mal humor y la perdurabilidad en el tiempo. Y de esta forma poder descartar una posible depresión, ya que la misma en los niños se manifiesta por un alto grado de irritabilidad y de mal humor. Si el mal humor se asocia a irritabilidad, a desgano, y tristeza y se prolongan durante más de dos semanas, está justificado hacer una consulta con el médico para descartar problemas físicos. Si luego de descartar problemas físicos los síntomas se prolongan por un período de seis meses o más es necesario realizar una evaluación mental, hecha por un especialista, debe incluir a los padres e incluso puede ser necesario entrevistar a otros integrantes de la familia o personas cercanas al niño: no existe ninguna prueba diagnóstica, pero la combinación de esta información y algunos tests suelen bastar para descartar un problema profundo

 

Los síntomas asociados al mal humor que se tienen que tener en cuenta para una consulta son los siguientes

¿Qué hacer en casa?

 Cuando nos encontramos frente a la situación del mal humor de nuestros hijos es importante ayudarlo a reconocer y a aceptar ese sentimiento de malestar, buscar la manera de que puedan expresar verbalmente lo que les pasa y comentarles la opinión de uno.”Entiendo que podes sentirte malhumorado ya que planeaste ésta salida con mucho entusiasmo y el que no se realice te hace sentir decepcionado “

Pero luego es importante hacerle saber cual sería una manera adecuada de expresar sus sentimientos”Es importante que te expreses pero revoleando el teléfono, ya que no es la mejor manera” Proponerle salir a caminar juntos y así realizar una descarga física de la rabia que le produce la frustración

 Para los más chiquitos es recomendado que en algún lugar de la casa se pueda expresar el mal humor a través de actividades como pegar a un almohadón, gritar bien fuerte.

 

Como padres es fundamental tomar una actitud de falicitadores de expresión del mal y buen humor, y no obstaculizar la expresión del estado de ánimo.

 Es de vital importancia aprender a expresar los sentimientos tanto sean los más aceptados como la alegría como los no tan deseados, la rabia..

 Cuando los chicos se comportan bien, ellos merecen su aprecio y atención. Ellos aprenderán que el buen comportamiento les hace ver bien. En estas ocasiones se aconseja utilizar palabras alentadoras al buen comportamiento y al buen humor.

Los niños deben tener laro que es lo que “SI” se puede hacer .Los “SI” producen un efecto más positivo en ánimo de los chicos, los predispone a realizar actos aceptados.

Recuerde que los chicos tienden a agradar al adulto, y si tienen claro que es lo “que se puede hacer” seguramente lo realizaran.

Decir y remarcar lo que se espera de ellos es una manera diferente de marcar límites. Muchas reglas o exigencias pueden sobrecargar a un niño pequeño, pero fijando algunos límites para situaciones que son sumamente importantes, reducen conflictos y la necesidad de tomar más medidas disciplinarias.

Antes de fijar un límite debemos tener en claro que habilidades tiene el chico en cuestión, para poder fijar límites más efectivos.

Si un chico necesita descansar pero se niega a hacerlo, y sabemos que lo necesita, podemos ofrecerle realizar alguna actividad para la que esté preparado, pero en silencio. Dibujar, hojear y/o leer un libro, armar un rompecabezas, amasar plastilina, escuchar música con auriculares. Todo dependerá de la edad y posibilidades de ejecución individual.

 Si la manifestación de su mal humor se debe a necesidades básicas no resueltas, y se encapricha ante la posibilidad de resolverlas, una manera de ayudarlo es darle la posibilidad de elegir.

“Estás de mal humor porque tenes hambre, que preferís, comer una fruta antes de que esté listo el almuerzo, o un pedazo de queso”

Darle la posibilidad de hacer elecciones simples los ayuda para resolver en un futuro decisiones más complejas

Es una manera de compartir el control sobre la situación

Es de gran ayuda no perder la calma y usar nuestro sentido del buen humor,”Le dije a tu mochila que vaya para tu cuarto pero me parece que necesita ayuda”

Para evitar el mal humor es bueno hacerles saber con tiempo cual será la actividad que sigue. Si por ejemplo es interrumpido bruscamente en un juego porque tiene que bañarse o ir a comer es probable que reaccione de mala manera. Hacerle saber con tiempo que en 10 minutos se servirá el almuerzo lo ayuda a prepararse para la próxima actividad y puede cerrar su juego.

Anticiparse a la situación de mal humor. Usted sabe que se pone de mal humor cuando está aburrido, así que lleve juguetes y actividades para mantenerlo ocupado, si van a estar en otro sitio.

Es importante educar con el ejemplo. Practique el comportamiento que usted desea que adopten los chicos .Por ejemplo, si usted quiere que el niño permita a otros terminar de hablar sin interrupciones, no interrumpa al niño cuando él está hablando.


Para finalizar, es importante destacar que es de vital importancia el modelo que los padres dan a sus hijos.

Un papá gritón no puede pretender que su hijo hable en un tono de voz adecuado para cada situación.

Si la mamá miente es difícil pedir sinceridad en los hijos.

Si en casa reina el mal humor, seguramente los chicos también estarán con mal ánimo y poco predispuestos a colaborar y menos aún serán alegres.

Los chicos aprenden más rápido de nuestras acciones.

Del mismo modo “copian” la manera de expresar las emociones.

Es bueno y sano hacerles saber a los chicos si uno tuvo un día complicado y está especialmente malhumorado, por situaciones ajenas a ellos y que posiblemente se encuentra malhumorado.

Pero también es sumamente importante enseñarles a manifestar el buen humor

De esta manera se le estará enseñado a reconocer los sentimientos, a expresarlos de una manera adecuada y a comunicárselos a los demás. Pensemos que, las relaciones entre padres e hijos que permiten y dedican tiempo a las diversiones, el buen humor y la risa, son más sanas, menos tensas y más cordiales.

                                                                                              Prof.María Marta Castro Martín

 

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