ACTITUDES DEL CONTACTO CORPORAL HUMANO
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En los distintos momentos evolutivos, se da la oportunidad de educar sexualmente al ser humano, la misma comienza en el período prenatal las actitudes positivas de los padres ante la sexualidad y la adecuada información para una paternidad y maternidad responsable. El contacto corporal y las actitudes de los adultos respecto del mismo influyen en el aprendizaje de los niños acerca de su cuerpo y el cuidado del mismo Si se tiene una actitud afectiva demostrativa, clara y segura, los niños imitaran con seguridad y confianza la conducta del adulto. Cuando la actitud es fría y distante o se los rechaza, sentirán que el cariño no se debe expresar Durante los tres primeros años de vida el contacto corporal con el niño es habitual, al bañarlo, al alzarlo, hacerlo dormir, abrazos, besos y caricias son naturales. Luego de esa edad comienza a ser evitado, se lo abraza y se lo besa menos. Y poco a poco se llega a la edad adulta con un contacto físico pobre, que se limita en general a estrechar las manos, o al beso en la mejilla o casi en el aire. Se reestablece la aproximación corporal solo en una relación amorosa y es considerada lícita únicamente en el entorno de esa relación amorosa de pareja. En todas las otras relaciones la sexualidad queda dividida en una línea erótica y en una de ternura. El contacto corporal con el disminuido físico o mental ha sido carente desde su nacimiento por su “ser diferente”. Son menos tocados, besados. Miembros de la familia como abuelos, tíos, primos, se vinculan de manera reticente. La sexualidad infantil que no se limita a los órganos genitales ha sido herida gravemente y se ha de tener que instaurar una relación reparadora con el disminuido. Prof. María Marta Castro Martín Educadora Sexual
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Sexualidad en niños y adolescentes con discapacidad mental
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