JORNADA / TALLER

 

 “Educación Sexual Integral en personas con Discapacidad Intelectual "

Necesidad y derecho 

Marco legal:

Teniendo en cuenta la Declaración de los Derechos Sexuales Universales (aprobada por la Asamblea General de la Asociación Mundial de Sexología (WAS) el 26 de agosto de 1999, en el 14º Congreso Mundial de Sexología, Hong Kong), que propone Educación Sexual Comprensiva, Información Basada en el Conocimiento Científico, Libertad, Autonomía, Privacidad, Equidad, Placer, Expresión Emocional y Libre Asociación Sexual, el Poder  Hacer Opciones Reproductivas y el Cuidado de la Salud Sexual; sabiendo, además, que “la sexualidad es una parte integral de la personalidad de todo ser humano y que su desarrollo pleno depende de la satisfacción de las necesidades humanas básicas como el deseo de contacto, intimidad, expresión emocional, placer, ternura y amor”, si se reconoce que la sexualidad es algo que somos y que nos constituye como seres humanos, entonces es fácil aceptar que la educación sexual es fundamental y básica para el desarrollo de una niña o un niño, tenga o no un déficit.

Por otra parte, la Argentina es signataria de todos los tratados internacionales de Derechos Humanos, los cuales tienen jerarquía constitucional a partir de la reforma realizada en 1994 (Art. 75, inc. 22) de la Constitución de la Nación Argentina.

Particularmente, la Convención Internacional de los Derechos del Niño (Naciones Unidas, 1989) reconoce, especialmente en los Artículos 12, 23, 24 y 26, a los niños, niñas y adolescentes como sujetos de derecho, con capacidad para opinar, participar y desarrollar sus propias creencias e ideas, a fin de que se involucren en todos los actos referentes a su vida, su salud y su intimidad.

 

Además debemos de tener en cuenta la nueva Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad:

En su artículo 1º la Convención adelanta sus objetivos de esta forma: “El propósito de la presente Convención es promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su dignidad inherente

La redacción completa del artículo 1º -aunque resulte de perogrullo recordarlo- implica la aplicación completa del Derecho Internacional de los Derechos Humanos a las personas con discapacidad.

En el punto referido a: Cuestiones de familia - Salud Sexual y reproductiva, la Convención reconoce expresamente los derechos generales que surgen de los demás instrumentos de Derechos Humanos. Pero además incorpora algunas cuestiones que, respecto de las personas con discapacidad, son hoy en algunos ámbitos muy resistidas:

a) el derecho de todas las personas con discapacidad en edad de contraer matrimonio, a casarse y fundar una familia sobre la base del consentimiento libre y pleno de los futuros cónyuges;

b) el derecho de las personas con discapacidad a decidir libremente y de manera responsable el número de hijos que quieren tener y el tiempo que debe transcurrir entre un nacimiento y otro, y a tener acceso a información, educación sobre reproducción y planificación familiar apropiados para su edad, y se ofrezcan los medios necesarios que les permitan ejercer esos derechos (claramente refiere a la salud sexual y reproductiva y a la utilización de métodos anticonceptivos  por las personas con discapacidad) y;

c) que las personas con discapacidad, incluidos los niños y las niñas, mantengan su fertilidad, en igualdad de condiciones con las demás personas (esto debe ser leído como un expreso reconocimiento a que este colectivo ha sido históricamente víctima de la eugenesia).

En los tres casos implica un expreso y debido reconocimiento de la sexualidad de las personas con discapacidad.

Las personas con discapacidad, de acuerdo a su situación, son titulares de los derechos que surgen de la Ley 25.673 de Salud Sexual y Procreación Responsable, aprobada en 2002 y que delega en el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación, la formación a la comunidad educativa para el cumplimiento integral de la ley. El artículo 23, pto. 2 establece una limitación: “Los Estados Partes garantizarán los derechos y obligaciones de las personas con discapacidad en lo que respecta a la custodia, la tutela, la guarda, la adopción de niños o instituciones similares, cuando esos conceptos se recojan en la legislación nacional”.

 Las metas que debemos tener presentes a la hora de brindar educación sexual son

Ø Proporcionar información exacta y científica sobre el crecimiento y desarrollo humano.

Ø Desarrollar valores y actitudes saludables sobre sexualidad.

Ø Desarrollar las habilidades interpersonales: la educación de la sexualidad puede ayudar a desarrollar habilidades en la comunicación, la toma de decisiones, la asertividad.

Ø Desarrollar la responsabilidad: el abastecimiento de la educación de la sexualidad ayuda a las personas a desarrollar su concepto de la responsabilidad y a ejercitar esa responsabilidad. Así como aprender a decir que no a situaciones de abuso y explotación sexual.

 .

 

 

 

Fundamentación teórica:

La Educación Sexual Integral –ESI- representa un aspecto de gran importancia en la formación integral porque, más allá del conocimiento puramente biológico, explica procesos trascendentales como la construcción de la identidad de género o las relaciones afectivas en el ámbito de nuestra cultura. Si pretendemos construir una sociedad en la que podamos convivir en igualdad y sin discriminaciones, es imprescindible proporcionar una educación afectiva y sexual de calidad. No podemos olvidar que si bien la sexualidad humana está íntimamente ligada a lo privado, también está regulada social y culturalmente.

Las personas con discapacidad están inmersas, con frecuencia, en una cultura de exclusión y segregación que les niega oportunidades de inclusión a la sociedad y, en cuestiones de sexualidad, muchas veces se siente y se piensa que son seres asexuados.

Las personas también necesitan información correcta para poder protegerse a sí mismas; protegerse del contagio de enfermedades de transmisión sexual, de embarazos no deseados, de abusos sexuales.

Nuestro cuerpo es fuente de comunicación, afecto, ternura y placer. En el comportamiento sexual del ser humano tienen gran influencia factores de carácter socio-cultural, dado que la nuestra es una conducta social y como tal es interpretada y regulada por la sociedad. Por ello se hace imprescindible que niños, adolescentes y adultos con discapacidad también reciban información sobre el tema y orientación para poder manifestar su sexualidad, social y culturalmente, de manera adecuada.

Los niños y las niñas siempre aprenden hechos, actitudes y conductas sexuales de las personas adultas que les educan, tengan éstas o no conciencia de ello, incluso cuando lo que predomina es el silencio o la reserva, puesto que no hablar de estas cuestiones es ya un modo de comunicar mensajes.

Hay que recordar que la gran mayoría de los aprendizajes se dan por imitación. Los modelos que ven, perciben e intuyen tienen, por tanto, mucha trascendencia.

Tomar conciencia de estos hechos es el primer paso para empezar a hacer positivo este aprendizaje y ayudar a que los mensajes insanos, represivos o negativos no formen parte del pensamiento de las personas con capacidades y necesidades diferentes, a las que de por sí, cuando hay un déficit cognitivo, les resulta dificultoso elaborar y decodificar información. Por ello que hay que ser claros con los mensajes verbales y corporales, ya que a través del cuerpo expresamos diversos sentimientos como el cariño, el temor, la rabia o el placer.

               Objetivos:

  • Saber de qué hablamos cuando hablamos de SEXUALIDAD.

  • Tomar conciencia de los sistemas de valores sexuales en las diferentes etapas de la vida y de los ámbitos culturales.

  • Aprender a evitar conductas de riesgo y situaciones de abuso, abordando a tiempo problemáticas relacionadas con la sexualidad

  • Dejar de lado los prejuicios sobre Discapacidad y Sexualidad

             Temas

  • Conceptos de sexualidad y de Educación Sexual Integral

  • La sexualidad como parte de la vida de la persona con discapacidad 

  • Expresiones sexuales esperables en discapacidad intelectual

  • Herramientas para elaborar programas de Educación Sexual Integral en discapacidad intelectual

                                                                                    Modalidad

                    Jornada / Taller de 6 horas reloj de duración.

                    Receso para el almuerzo y merienda

                    Las actividades están diseñadas para  un mínimo de 20 personas y un máximo de 60

 

                          Profesora  a cargo:

 

                          Prof. María Marta Castro Martín

 

                    Consulte presupuesto y disponibilidad de fechas para realizarla en su institución

                     info@estimulosadecuados.com.ar

  

 INICIO